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Fuente oficial gob.mx: https://www.gob.mx/presidencia/es/articulos/version-estenografica-si-al-desarme-si-a-la-paz-ciudad-de-mexico?idiom=es PRESIDENTA DE MÉXICO, CLAUDIA SHEINBAUM PARDO: ¿Cómo están? ASISTENTES: ¡Bien! PRESIDENTA DE MÉXICO, CLAUDIA SHEINBAUM PARDO: Me da mucho gusto saludarles, estar de nuevo aquí en la alcaldía Gustavo A. Madero. Gracias, Clara, por la recepción. Gracias, Janecarlo. Gracias a las autoridades de la Iglesia católica. Gracias a todos los que… ASISTENTES: ¡Es un h

Fuente oficial gob.mx: https://www.gob.mx/presidencia/es/articulos/version-estenografica-si-al-desarme-si-a-la-paz-ciudad-de-mexico?idiom=es PRESIDENTA DE MÉXICO, CLAUDIA SHEINBAUM PARDO: ¿Cómo están? ASISTENTES: ¡Bien! PRESIDENTA DE MÉXICO, CLAUDIA SHEINBAUM PARDO: Me da mucho gusto saludarles, estar de nuevo aquí en la alcaldía Gustavo A. Madero. Gracias, Clara, por la recepción. Gracias, Janecarlo. Gracias a las autoridades de la Iglesia católica. Gracias a todos los que… ASISTENTES: ¡Es un honor estar con Claudia hoy! ¡Es un honor estar con Claudia hoy! ¡Es un honor estar con Claudia hoy! PRESIDENTA DE MÉXICO, CLAUDIA SHEINBAUM PARDO: Muchas gracias. Bueno, ¿qué nos junta el día de hoy aquí? Hoy es el Día Internacional de la Destrucción de Armas de Fuego y decidimos informar a ustedes, al pueblo de México, de la destrucción de armas que hacemos el día de hoy y todos los días del año. Ya mencionó el General secretario: Una parte es lo que se incauta en las operaciones del Ejército, de la Marina, de la Guardia Nacional, de la Secretaría de Seguridad o de las Policías estatales. Y otra parte muy importante es la que hacemos con este programa que se llama “Sí al Desarme, Sí a la Paz”, que consiste en ir a los atrios de las iglesias, de la Iglesia católica, porque son espacios de confianza del pueblo de México, y ahí pedirle a la gente que entregue un arma, un arma que encontraron en su casa, a lo mejor una abuela sabe que alguien tiene guardada un arma y decide salvar la vida y entregarla, y a cambio se da dinero. No se les pregunta: ¿dónde la encontraron?, si ¿se usó para algún delito?, no. Es un espacio de confianza: se entrega el arma; a cambio, se da dinero. Y también, a todos los juguetes bélicos —porque desde ahí empieza la violencia—, una pistola de juguete, por ejemplo, cambiarla por un juguete educativo. A eso le llamamos “Atención a las Causas”. Imagínense, 11 mil armas han sido entregadas en año y medio a través de este programa. Si pensamos que cada arma hubiera sido utilizada 2 veces, son 22 mil vidas. Y si lo sumamos con las que fueron incautadas, pues ya lo mencionó aquí el General, son 40 mil armas, que han permitido disminuir la violencia en México. Yo les preparé un texto, se los voy a leer, conmemorando este día y reconociendo este día: Nos encontramos reunidos en este lugar, profundamente simbólico para millones de mexicanas y mexicanos, el atrio de la Basílica de Guadalupe. Aquí, donde tantas personas vienen a encontrar esperanza, consuelo y fortaleza, hoy nos reunimos para hacer un llamado por el bien más grande que puede tener una nación: la paz, el desarme. La paz se construye todos los días con justicia, con construcción de derechos, con educación, con valores, con comunidad y con la decisión colectiva de rechazar la violencia. Por eso existe este programa “Sí al Desarme, Sí a la Paz”, porque cada arma que sale de la circulación representa una oportunidad más para salvar una vida, una familia que permanece unida, una niña o un niño que tiene alegría, una comunidad que recupera la tranquilidad. Hoy queremos decirlo con toda claridad: ¡No a las armas, sí a la paz! Nosotros construimos escuelas, espacios deportivos, publicamos libros, promovemos la cultura y el deporte, impulsamos los Programas de Bienestar, trabajamos para que haya empleos dignos y salarios cada vez más justos, porque queremos siempre que sobreviva la esperanza por encima del odio y la violencia. Hay que recordar, o hay que poner en su lugar, de dónde vienen la mayor parte de las armas que entran a nuestro país, porque no se fabrican en México; la mayor parte de las armas vienen del país del norte, de los Estados Unidos, y cruzan ilegalmente nuestra frontera para sembrar violencia y arrebatar vidas en México. Por eso, seguiremos insistiendo con firmeza y con respeto en la necesidad de detener el tráfico ilegal de armas. Así como México trabaja todos los días para evitar la llegada de drogas a nuestro vecino país, también es indispensable que se detenga el flujo de armas que alimenta la violencia. 75 por ciento de las armas que se han incautado o entregado en México provienen de los Estados Unidos. La seguridad y la paz son responsabilidades compartidas. Por eso, también quiero aprovechar el día de hoy, un llamado a las familias mexicanas: Vale la pena preguntarnos: ¿qué se gana al quitarle la vida a otra persona? Nada. Nada devuelve a una madre o un padre el hijo que perdió. Nada borra el dolor de una familia. Nada justifica que una vida termine antes de tiempo. Por eso, hoy queremos levantar una sola voz desde este lugar de esperanza: ¡Alto a las armas, alto al fuego! Nada vale la vida de otra persona. Nada vale tampoco poner en riesgo la propia vida. Hacemos un llamado a todas las familias de México, a las madres y a los padres: abracen a sus hijas e hijos, escúchenlos, acompáñenlos, sepan con quién conviven, cuáles son sus preocupaciones, cuáles son sus sueños. Ninguna política pública puede sustituir el amor, el cuidado y la presencia de la familia. A las abuelas y a los abuelos, a las hermanas, a los tíos, a los hermanos: acerquémonos más unos a otros, promovamos el diálogo en nuestros hogares. Menos pantallas y más compañía. Compartamos tiempo juntos, cuidémonos entre todas y todos. La construcción de la paz comienza en las familias. Si en su hogar hay un arma, entréguenla, no esperen a que una tragedia les recuerde que nunca debió haber estado ahí. Transformemos los instrumentos de muerte en oportunidades de vida. Que ninguna niña o ningún niño crezca viendo un arma como algo normal. Que ningún joven crea que la violencia es el camino. Que ninguna familia tenga que vivir el dolor que deja una bala. Cada arma destruida representa una vida que puede salvarse. Cada arma entregada significa una oportunidad más para la construcción de la paz. Cada arma que desaparece abre espacio para la confianza, la convivencia y la esperanza. México tiene una profunda vocación de paz. Somos un pueblo solidario, generoso, trabajador y fraterno. Nuestra historia nos ha enseñado que los momentos más difíciles siempre se superan cuando caminamos unidos y ponemos la vida en el centro de nuestras decisiones. Desde este atrio, con el símbolo de la Virgen de Guadalupe, renovemos nuestro compromiso con la vida. Que las que las armas callen para que hablen siempre las niñas y los niños. Que las armas callen, para que hablen las y los jóvenes. Que el odio ceda al paso del amor. Que la violencia sea sustituida por la justicia. Que el miedo sea vencido siempre por la esperanza. Que los instrumentos de muerte, un arma, desaparezca para dar paso a una paz plena, una paz duradera y una paz con justicia para todas y para todos. Porque la paz no es solamente la ausencia de violencia. La paz es una forma de vivir. Y esa es la patria que juntas y juntos estamos construyendo: una patria con paz y una patria con justicia. Muchas gracias. ¡Que viva México! ASISTENTES: ¡Viva! —000— MODERADORA: En el marco del Día Internacional de la Destrucción de Armas de Fuego, preside esta ceremonia, “Sí al Desarme, Sí a la Paz”, la Presidenta Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos y Comandanta Suprema de las Fuerzas Armadas, Doctora Claudia Sheinbaum Pardo. MODERADORA: Le acompañan en la línea de honor: La licenciada Clara Brugada Molina, jefa de Gobierno de la Ciudad de México. MODERADOR: Licenciada Rosa Icela Rodríguez Velázquez, secretaria de Gobernación. MODERADORA: General Ricardo Trevilla Trejo, secretario de la Defensa Nacional y alto mando del Ejército, Fuerza Aérea y Guardia Nacional. MODERADOR: Almirante Raymundo Pedro Morales Ángeles, secretario de Marina y alto mando de la Armada de México. MODERADORA: Licenciada Claudia Curiel de Icaza, secretaria de Cultura. MODERADOR: General de División, Guardia Nacional de Estado Mayor, Guillermo Briseño Lobera, comandante de la Guardia Nacional. MODERADORA: Señor Obispo, Héctor Mario Pérez Villarreal, secretario general de la Conferencia del Episcopado Mexicano. MODERADOR: Monseñor Edgar Alan Valtierra López, canónigo penitenciario mayor del Cabildo de la Insigne Nacional Basílica de Guadalupe. MODERADORA: Licenciada Rocío Bárcena Molina, subsecretaria de Construcción de Paz, Participación Social y Asuntos Religiosos. MODERADOR: Y maestro Ricardo Janecarlo Lozano Reynoso, alcalde en Gustavo A. Madero. MODERADORA: De igual forma, contamos con la presencia de invitadas e invitados especiales. MODERADOR: Generales, jefes, oficiales y tropa del Ejército, Fuerza Aérea y Guardia Nacional. MODERADORA: Así como representantes de los medios de comunicación y quienes nos siguen por Internet a través de redes sociales. Reciban todas y todos la más cordial bienvenida. MODERADOR: Hace uso de la palabra la licenciada Clara Brugada Molina, jefa de Gobierno de la Ciudad de México. JEFA DE GOBIERNO DE LA CIUDAD DE MÉXICO, CLARA BRUGADA MOLINA: Hola, hola. Buenas tardes a todas y todos. Me da muchísimo gusto el día de hoy ser invitada a este evento tan importante. Quiero dar la bienvenida a la Presidenta Constitucional de México, la Doctora Claudia Sheinbaum Pardo. Asimismo, saludamos a todo el presídium: Quiero saludar al alcalde de Gustavo A. Madero, Janecarlo Lozano. Gracias, querido Janecarlo, por recibirnos en este evento. Saludamos a la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez. Al secretario de Defensa Nacional, General Ricardo Trevilla Trejo. También al secretario de Marina, Almirante Raymundo Morales Ángeles. Bienvenidos a la Ciudad de México. Y también a la secretaria de Cultura, Claudia Curiel de Icaza. Al comandante de la Guardia Nacional, General Guillermo Briseño Lobera, muchas gracias por estar aquí, en la Ciudad de México. A Rocío Bárcena, subsecretaria de Construcción de Paz, bienvenida. Y saludamos también al representante del Episcopado Mexicano, el señor obispo Héctor Mario Pérez Villarreal. Gracias. Y también al representante de la Basílica de Guadalupe, monseñor Edgar Alan Valtierra López. Gracias, muchas gracias. Es un honor acompañar a nuestra querida Presidenta aquí en la Ciudad de México. Nos reúne una de las causas más nobles que puede abrazar un gobierno: construir paz. Donde llega la paz, llega también la libertad, la esperanza y el futuro. Hay quien piensa que la paz es el resultado de la represión, o de construir cárceles, o de alzar muros altos. Nosotros, como parte del Movimiento de la Transformación, pensamos muy distinto. Estoy convencida que la paz se siembra. No nace del aislamiento, sino de la comunidad. La paz —como siempre dice nuestra Presidenta— nace de atender las causas. No brota del miedo, sino de la confianza. No nace del odio sino del amor. La paz florece cuando una niña puede jugar libre en las calles; cuando un joven ejerce su derecho a la educación, al deporte o al empleo antes que tomar un arma; cuando una familia mira al futuro con esperanza. Cada arma que hoy retiramos de la calle es una bala que no lastimará nunca más. Es una madre que no llorará por su hijo, una familia que no recibirá una llamada de madrugada. Cada arma que destruimos es un abrazo que no será interrumpido. Con “Sí al Desarme, Sí a la Paz”, en la Ciudad de México, en coordinación con el Gobierno Federal, hemos retirado de las calles mil 800 armas y 191 municiones en más de 100 atrios de iglesias. Y aprovecho para agradecer profundamente el apoyo y el acompañamiento de la Iglesia católica para la implementación de este programa. Asimismo, hemos canjeado 700 juguetes bélicos por juguetes educativos y didácticos. Ahora también vamos a cambiar armas por libros. Que solo encendamos la pólvora de la palabra y el fuego de la cultura. Construyamos desde abajo y desde infantes, de las infancias, una nueva pedagogía de paz. La paz rara vez llena las portadas, o las 5 columnas, o rara vez se hace viral, pero es una victoria silenciosa de la vida sobre la muerte. El éxito de la prevención es invisible. Cada vida que salva en silencio este programa vale más que todo el ruido de violencia. “Sí al Desarme, Sí a la Paz” nació aquí, en la Ciudad de México, en 2019, bajo el liderazgo de la entonces jefa de Gobierno, quien hoy preside este país, la Doctora Claudia Sheinbaum. Gracias por su convicción humanista de que la mejor política de seguridad es la Atención a las Causas. Pero también de la secretaria de Gobierno de ese entonces, a quien reconocemos este programa, a Rosa Icela Rodríguez, que hay que reconocer, y honor a quien honor merece. Gracias, secretaria. Y esa convicción da resultados: México vive la reducción de homicidios más importante de las últimas décadas: hoy tenemos una reducción anual de casi 50 por ciento de los homicidios en el país que debemos reconocer, y debemos de reconocerle a la Presidenta de la República por este gran esfuerzo con su Gabinete de Seguridad. Un fuerte aplauso, un fuerte reconocimiento a nuestra Presidenta y a todo el equipo de seguridad. Aquí, en esta Ciudad de México, seguimos contribuyendo a esa tendencia nacional, profundizando los resultados logrados por la Presidenta cuando fue jefa de Gobierno. Quiero informarle, Presidenta, que, en el contexto del Mundial: la Ciudad de México vivió el mes de junio con menos homicidios en 15 años, en una Ciudad que recibió millones de visitantes, que albergó el Mundial de Futbol, que abrazó el planeta en calles llenas, plazas desbordadas, con una impresionante energía colectiva, con una extraordinaria vida económica y, pues, con la menor incidencia delictiva en homicidios. Tuvimos el junio más seguro, con menos homicidios en 15 años, y ese es un logro que nos enorgullece y que demuestra que la estrategia de seguridad de esta Ciudad funciona, resiste y supera cualquier prueba o desafío por complejo que sea. La Ciudad de México sigue caminando hacia la construcción de paz. Y para ello, hemos implementado diversos programas: El programa de Territorios de Paz. Aldeas Juveniles para evitar la exclusión. Por cierto, este programa, en unión con el Gobierno Federal. Y así, también, la implementación de Caminos de Mujeres Libres y Seguras, con la iluminación de más de 300 kilómetros en la Ciudad. Estamos fortaleciendo la Policía de Proximidad. Así como los grandes espacios públicos transformados, como son PILARES y UTOPÍAS para nuestros jóvenes. Presidenta: Para concluir, quiero expresarle que cuenta con el respaldo de la Ciudad de México a su firme defensa de la nación. Sin soberanía, no hay paz duradera. México es un gran territorio que no aceptará jamás la amenaza, la agresión, la subordinación o la injerencia extranjera. Ese es el mandato de nuestra historia y esa es la voluntad inquebrantable de nuestro pueblo. ¡Que viva la Presidenta Claudia Sheinbaum! ASISTENTES: ¡Viva! JEFA DE GOBIERNO DE LA CIUDAD DE MÉXICO, CLARA BRUGADA MOLINA: ¡Que viva la paz con justicia social! ASISTENTES: ¡Viva! JEFA DE GOBIERNO DE LA CIUDAD DE MÉXICO, CLARA BRUGADA MOLINA: ¡Que viva la Transformación y que viva México! ASISTENTES: ¡Viva! MODERADORA: La licenciada Rosa Icela Rodríguez Velázquez, secretaria de Gobernación, hará uso de la palabra. SECRETARIA DE GOBERNACIÓN, ROSA ICELA RODRÍGUEZ VELÁZQUEZ: Muy buenos días tengan todas y todos ustedes. Con su permiso, Presidenta Claudia Sheinbaum. Saludar y agradecer la anfitrionía de nuestra querida jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, una mujer muy trabajadora, muy activa y muy preocupada y comprometida siempre con los habitantes de la Ciudad de México. Muchas gracias, jefa de Gobierno. También agradecer a nuestro compañero, el alcalde en Gustavo A. Madero, Janecarlo Lozano, por todo el apoyo para la realización de estos eventos. Agradecer también la hospitalidad de la Basílica de Guadalupe, representada hoy por el secretario general de la Conferencia del Episcopado Mexicano, el obispo Héctor Mario Pérez Villarreal, así como por el canónigo Edgar Valtierra. Muchas gracias por su hospitalidad. Saludar a mis compañeros de Gabinete: Al secretario de la Defensa Nacional, General Ricardo Trevilla Trejo. También al secretario de Marina, Almirante Raymundo Pedro Morales Ángeles. También a la secretaria de Cultura, Claudia Curiel. Al comandante de la Guardia Nacional, Guillermo Briseño. También están hoy con nosotros representantes de Iglesias cristianas y evangélicas. Y saludar al presbítero Julián Hernández, de la Confraternidad Evangélica de México. Muchas gracias siempre por su participación. Así como a todo el equipo de la Secretaría de Gobernación, de la Sedena, de la Marina, de la Ciudad de México, a todos los organizadores, y también a los compañeros y compañeras de esta Alcaldía de Gustavo A. Madero. A todas y todos los que hoy nos acompañan en este atrio de la Basílica al que llegan millones y millones de visitantes y turistas en todo el año. Hoy nos reúne un mismo propósito: contribuir a la construcción de la paz en el país, una tarea que hacemos con convicción desde un gobierno que tiene una vocación pacifista y que es encabezado por nuestra Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo. En esta administración se prioriza la Atención de las Causas de la violencia. Por ello, la Presidenta puso en marcha el programa “Sí al Desarme, Sí a la Paz” desde que era jefa de Gobierno para invitar a la población a entregar, de manera voluntaria y anónima, sin investigación, alguna, las armas de fuego, municiones y explosivos que guarda en su casa la población a cambio de dinero en efectivo. Queremos alejar de nuestras niñas y niños el peligro que representa tener un arma de fuego cerca, a la mano, en su propio hogar, en las calles que transitan y en sus comunidades, pero también evitar hechos que derivan de lamentables o fatales sucesos, y que personas vayan a prisión por algo que pudo haberse evitado. En el marco del Día Internacional de la Destrucción de Armas de Fuego, recordamos la importancia de seguir trabajando en favor del desarme para que haya paz. Por eso, convocamos a las autoridades eclesiásticas a sumarse a distintas acciones que hemos aprendido desde el Gobierno de México, a sumar también a la ciudadanía para reducir la violencia vinculada con el uso de armas de fuego y sensibilizar a la población sobre el riesgo que representan. Hemos encontrado buena respuesta y apoyo. Eso nos permite instalar módulos de canje de armas y de juguetes en los atrios de templos de la Iglesia católica, hasta donde la población lleva, sin temor a ser detenida, hasta ametralladoras, rifles, pistolas, fusiles. Tenemos una extraordinaria colaboración con la Secretaría de la Defensa Nacional, cuyo personal realiza la destrucción del armamento al momento de ser entregado. Así, evitamos que vuelva a ser usado. Ahí, delante de todas, de todos, terminan en minutos con el peligro que representa. Y para dar a conocer entre la población el programa e invitarla a participar en el canje, servidores públicos de los gobiernos de México, estatales —como hoy, de la Ciudad de México—, municipales, o en este caso de las alcaldías, recorren previamente en brigadas las colonias cercanas al módulo con perifoneo y volantes. ¿Y qué más hacen, en este caso el Gobierno de la Ciudad de México y de la Alcaldía de Gustavo A. Madero? Nos ayudan a darle mucha difusión al programa en su territorio y a través de redes sociales. Por eso, agradecemos de corazón este impulso que, entre todas y todos, dan a una acción tan importante para el gobierno y para el pueblo de México. Con este programa, además, proveemos entre niñas y niños el intercambio de juguetes bélicos por educativos y la resolución pacífica de conflictos. “Si al Desarme, Sí a la Paz” resume un gran esfuerzo en coordinación de todas las autoridades que estamos hoy aquí presentes: la sociedad civil, vecinas, vecinos, para prevenir el uso de armas de fuego. Ese es su éxito y lo que ha permitido que lleguen a las 32 entidades. Este trabajo sostenido, que inició el 1º de octubre de 2024, ha hecho posible, al 6 de julio de 2026, la entrega voluntaria y anónima de 11 mil 679 armas de fuego en el país, de las cuales 6 mil 404 son armas cortas, 3 mil 419 armas largas y mil 856 granadas, además de más de 700 mil cartuchos. Nos da mucho gusto que la población se deshaga de este tipo de artefactos que ponen en riesgo la vida de los integrantes de las familias y también que participen en el intercambio de juguetes bélicos por educativos. Creemos firmemente que, si una sola vida se salva con este programa, bien vale la pena todo el esfuerzo. ¿O qué creen ustedes? Si se han destruido miles de armas, entonces también se han evitado muertes y de personas heridas. Entre todas y todos hemos contribuido a hacer eso posible. Por eso, tenemos que seguir promoviendo la entrega voluntaria de armas de fuego. Aquí va a estar el módulo para seguir la entrega de armas. A ver, les pido que levanten la mano quienes están a favor del desarme. Ahora levanten la mano quienes nos van a ayudar a seguir difundiendo este programa, a platicar de él, de lo que se trata, para que más gente participe. A ver, las niñas y niños, ¿también nos van a ayudar? NIÑAS Y NIÑOS: ¡Sí! SECRETARIA DE GOBERNACIÓN, ROSA ICELA RODRÍGUEZ VELÁZQUEZ: Muchas gracias. Juntos promovemos la cultura de la paz. Y como Gobierno de México mantenemos la convicción de que México, nuestro México, nuestro querido México, no está condenado a la guerra, México está destinado a la paz con bienestar y justicia. Muchas gracias, que nos permiten servirles y trabajar para ustedes. MODERADOR: Escuchemos las palabras que dirige la licenciada Claudia Curiel de Icaza, secretaria de Cultura. SECRETARIA DE CULTURA, CLAUDIA CURIEL DE ICAZA: Muchas gracias. Muy muy buenos días a todas y todos los vecinos de la Gustavo A. Madero; a las niñas, a los niños. Saludo con mucho gusto a la Presidenta de México, la Doctora Claudia Sheinbaum Pardo. Para mí, es un honor estar el día de hoy acompañando a todo el Gabinete: Por supuesto con mucho cariño a la jefa de Gobierno, Clara Brugada. A mi compañera, la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez. Al General Ricardo Trevilla Trejo, secretario de la Defensa Nacional. Al Almirante Raymundo Morales, por supuesto, secretario de Marina. Al General Guillermo Briseño, comandante de la Guardia Nacional. A Rocío Bárcena, también gran compañera, subsecretaria de Construcción de Paz, Participación Social y Asuntos Religiosos. Al alcalde de la Gustavo A. Madero, Ricardo Janecarlo, quien nos recibe el día de hoy. Al obispo Héctor Mario Pérez, secretario general de la Conferencia del Episcopado Mexicano. A monseñor Alan Valtierra, muchísimas gracias. Así como a todas las autoridades también del Gobierno de la Ciudad de México que hoy nos acompañan. Bueno, el año pasado tuve la oportunidad de estar en este evento como parte de la Secretaría de Cultura, y contarles algo que ustedes ya saben que se ha comentado en muchas ocasiones: la Estrategia Integral de Construcción de Paz, que encabeza nuestra Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo es la Atención a las Causas como parte de un lugar central. No podemos pensar en la construcción de la paz desde una sola acción, sino articulando seguridad, justicia, derechos, bienestar, comunidad y la presencia del Estado en los territorios. Por eso, desde la Secretaría de Cultura nos hemos sumado a esta visión con una convicción clara: de que la cultura también atiende causas. Lo hace cuando garantiza el derecho a que las personas no solo accedan a la vida cultural, sino a que puedan participar en ella, cuando abre espacios para crear, convivir, reconocernos y construir comunidad, especialmente con las juventudes, con las niñas, con los niños. En este marco, la destrucción de armas no solo permite retirar objetos de riesgo, también abre la posibilidad de transformar su significado. Desde la cultura ese material puede dejar de representar daño, sin duda, pero ahora para convertirse en una obra pública que convoque al encuentro, fortalezca la convivencia y contribuya a reconstruir la comunidad. Por eso, reconocemos la colaboración con la Secretaría de la Defensa Nacional —muchísimas gracias— para transformar no solo materiales, sino el espacio, las conciencias y los vínculos y las maneras de habitar la comunidad. El año pasado anunciamos una convocatoria a nivel nacional para todos los artistas, artistas escultores, que quisieran hacer una obra monumental. Es una convocatoria que se llamó “Desarmar, intervenir, reconstruir”, justamente para cambiar las armas en obras artísticas. Se hizo a través del INBAL. Y fue una convocatoria que tuvo más de 150 participantes. Vinieron de más de 20 estados, tuvimos participación de Hidalgo, Puebla, Michoacán, Guerrero, Baja California, Chihuahua, Jalisco, Aguascalientes, por mencionar muchos otros. Y en mayo se dieron los resultados de tres proyectos que hoy ya están en producción, están ya en la recuperación de todas las armas incautadas que nos está dando y proporcionando la Sedena. Estas propuestas fueron de varios colectivos de distintos estados de la República: del Estado de México, Michoacán, Puebla. Lo cual también es muy importante la participación de todos los artistas del país. Participó y quedó entre sus piezas: Marianna Dellekamp; un colectivo que se llama “Tercerunquinto” y otros muchos más. Estas obras las vamos a instalar en los Territorios de Paz, en Morelos, Michoacán, Estado de México, para que esta convocatoria no solo transforme materiales, sino que lleve arte público a distintos territorios y abra espacios para la participación. —Por ahí tenemos una presentación—. Bueno, pero, además de este concurso, nos parecía muy importante fortalecer el trabajo directamente en los Territorios de Paz, con los artistas locales, las comunidades, colectivos, estudiantes, con obras que van a vincular la educación artística —que es uno de los ejes de la Secretaría de Cultura— con la práctica, pero la construcción de paz en territorio de manera colectiva. La idea es que estas piezas no lleguen simplemente como objetos aislados, armados, sino que puedan compartir los procesos de los territorios donde van a estar instaladas. Estas piezas —No, la primera, por favor, que ahorita la voy a mencionar. Gracias— bueno, estas piezas están pensadas para poderse recorrer, para que generen piezas sonoras, la transformación de la luz, el diálogo con las distintas comunidades y que sean apropiadas en los distintos espacios y parques. Esta primera es una estructura transitable. Son unas “Alas de la libertad”. Y lo interesante es que cuando la recorres vas escuchando una pieza sonora que se va a transformar con el viento a través de cómo van a estar colocadas todas las piezas y todos los armamentos. Y, además, tiene las distintas visiones de cómo va pasando la luz solar a través del espacio. Esta pieza, además de recorrerse, va a poder atravesar los espacios comunes y reencontrarnos en ellos. —La segunda, por favor, también—. Bueno, esta es una esfera elaborada a partir del metal de las armas. Pensamos en las armas como un metal oscuro, rugoso, que ahora se pueda transformar en una superficie pulida, luminosa, capaz de reflejar a quienes se acerquen a ellas. Esta transformación del material también habla de una imagen de esperanza, donde es pasar de la opacidad a la claridad, del daño a la posibilidad de reconocernos como seres humanos. Y, por último, es un pabellón habitable donde va a haber agua, transparencia, luz que van a acompañar la transformación del metal en una estructura que abre espacio al diálogo, y propone otras formas de convivencia. En conjunto, todas estas obras y las que vamos a armar en los Territorios de Paz con las distintas comunidades buscan justamente resignificar la materialidad de las armas, que sean espacios de encuentro. Y que: Frente a la fragmentación social, nosotros proponemos comunidad. Frente al miedo, la convivencia y la participación. Frente a la violencia, nosotros proponemos arte y creación colectiva. Desde la Secretaría de Cultura seguiremos impulsando proyectos que fortalezcan la creación colectiva como parte del derecho a la cultura. Porque la paz se construye también con derechos, con cultura, con comunidad y con espacios donde la vida pueda y volver a reunirse. Muchísimas gracias. MODERADOR: Hace uso de la palabra el General Ricardo Trevilla Trejo, secretario de la Defensa Nacional y alto mando del Ejército, Fuerza Aérea y Guardia Nacional. SECRETARIO DE LA DEFENSA NACIONAL, RICARDO TREVILLA TREJO: Doctora Claudia Sheinbaum Pardo, Presidenta de la República y Comandanta Suprema de las Fuerzas Armadas. Respetables integrantes del Gabinete Legal. Apreciable jefa de Gobierno de la Ciudad de México. Distinguidos representantes de la Iglesia católica. Titular de la Alcaldía Gustavo A. Madero. Compañeras y compañeros de armas del Ejército, Fuerza Aérea y Guardia Nacional. Representantes de los medios de comunicación. Señoras y señores, muy buenas tardes a todas y todos. Para la comunidad internacional, la prevención, el combate y la eliminación del tráfico ilegal de armas es una prioridad, porque cada arma que circula fuera de la ley representa una amenaza para la vida, la tranquilidad y el desarrollo de las sociedades. Las armas en manos equivocadas provocan dolor y sufrimiento de miles de personas en el mundo. Consciente de esta realidad, la Organización de las Naciones Unidas instituyó, en el año 2001, el 9 de julio como el Día Internacional de la Destrucción de Armas de Fuego, fecha que invita a los Estados y a la sociedad a renovar su compromiso con la construcción de un entorno más seguro y en paz con acciones en esta materia. Para el Gobierno de México, retirar de las calles las armas de fuego ilícitas y destruirlas de manera definitiva constituye una política pública de profundo sentido humanista. No se trata únicamente de eliminar objetos peligrosos. Significa proteger vidas, prevenir tragedias y fortalecer la seguridad de nuestras comunidades. Para contribuir a este esfuerzo nacional, la Secretaría de la Defensa Nacional se suma a esta importante tarea de tres maneras: La primera. Mediante el aseguramiento de armas de fuego durante las operaciones que realiza el Ejército, la Fuerza Aérea y la Guardia Nacional, en el marco de la Estrategia Nacional de Seguridad Pública. De ellas, hoy se destruirán una gran cantidad en este evento y en actos similares de forma simultánea en otras partes del país. La segunda. A través de la campaña de canje de armas de fuego que realizan los mandos territoriales militares en diversos estados de la República, mediante la cual la población entrega voluntariamente armamento a cambio de un incentivo de manera confidencial. Y la tercera forma, motivo de esta ceremonia en este emblemático atrio de la Basílica de Guadalupe, es el programa “Sí al Desarme, Sí a la Paz”, instruido por la Presidenta de la República y Comandanta Suprema de las Fuerzas Armadas, e implementado por la Secretaría de Gobernación a nivel federal; en el que, además del canje de armas, se intercambian juguetes bélicos por juguetes didácticos, convergiendo los tres órdenes de gobierno y la sociedad para inhibir el uso de armas de fuego. Estos dos últimos programas conviven dando resultados palpables con el establecimiento de módulos con personal especialista, empeñándose en estas actividades, durante los últimos 2 años, casi 50 mil efectivos del Ejército, habiéndose retirado de las calles y destruido más de 11 mil armas de fuego. Sumando esta cifra con las más de 28 mil armas aseguradas en la Estrategia Nacional de Seguridad Pública por las instituciones que forman parte del Gabinete de Seguridad, estamos hablando de casi 40 mil armas retiradas de las calles en la presente administración. La esencia de estos programas es mantener las armas alejadas de los jóvenes, porque es lo más valioso que tenemos que cuidar. Y no es opcional, es un deber, por el bien de nuestra niñez y juventud, lo más importante para el futuro de México. En todo este esfuerzo conjunto es destacable la participación de la Iglesia católica que, fiel a su compromiso con la paz y el bien común, promueve entre la sociedad la cultura del desarme y con gran disposición abre las puertas de sus atrios, que son espacios de confianza para la ciudadanía, para que se lleve a cabo el canje y la destrucción de armas. De igual forma, es importante resaltar la participación de la sociedad mexicana, una sociedad excepcional, responsable, basada en valores, arraigada cultura cívica y gran sentido de la familia, lo que genera conciencia para retirar de sus hogares todo tipo de artefacto que representa un riesgo para las comunidades. Doctora Claudia Sheinbaum Pardo: Los ejes rectores de la Estrategia Nacional de Seguridad Pública de su gobierno, específicamente la Atención a las Causas, y la Coordinación absoluta en el Gabinete de Seguridad y con las entidades federativas, han permitido que todos los proyectos, planes, políticas y estrategias implementados para retirar las armas ilícitas que afectan a la sociedad, estén dando resultados significativos en favor de la paz y la seguridad. Por ello, en el Ejército, la Fuerza Aérea y la Guardia Nacional, seguiremos cumpliendo con firmeza sus instrucciones y nuestras misiones, entre las que sobresale la aplicación de la Ley Federal de Armas de Fuego y Explosivos, con profesionalismo, legalidad y profundo sentido de responsabilidad social. En este Día Internacional de Destrucción de Armas, desde este emblemático lugar que simboliza la unidad, la fe y la esperanza de las y los mexicanos, le refrendamos el firme compromiso de continuar empleando nuestras capacidades para seguir fortaleciendo los proyectos de su gobierno que contribuyen a preservar la paz, la seguridad y el bienestar del pueblo de México. Muchas gracias. —000—


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